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Ubicación del proyecto: Isla Santa María.

Proyecto: Screening auditivo Isla Santa María, comuna de Coronel.

Atención y diagnóstico fonoaudiológico y social a la comunidad.

Contra viento y marea.

Entre Concepción y la ciudad de Lota hay alrededor de una hora de viaje. Y Lota y la isla Santa María están separadas por dos horas de navegación, cambiando a una embarcación más pequeña antes de llegar porque el catamarán en que se viaja no puede recalar en los pequeños puertos de la isla. Aun así, no siempre se puede llegar a Puerto Norte o a Puerto Sur, los dos puntos de entrada, porque el tiempo es traicionero; se cierra el cielo y no hay cómo embarcarse. Y a veces se logra llegar a la isla pero no se puede volver al continente, porque el viento, porque las olas, porque la niebla, porque la lluvia…

Esto que parece el inicio de una novela de aventuras fue el proyecto que emprendió un grupo de profesionales de la Universidad Santo Tomás para llevar atención fonoaudiológica a la apartada localidad. De 35 kilómetros cuadrados y no más de 2200 habitantes dedicados principalmente a la agricultura y a la pesca artesanal, en la isla hay un Centro Comunitario de Salud Familiar (CECOSF) que les brinda atención básica, pero no cuenta con especialistas que ayuden a detectar patologías de salud más específicas.

Decididos a atender a los habitantes de la isla, cuatro académicos y catorce estudiantes de la carrera de Fonoaudiología implementaron en la localidad el programa “Screening Auditivo”, que examinaría y diagnosticaría a niños y adultos en su capacidad de audición y del aparato fonético, y también realizaría evaluaciones cognitivas a los adultos mayores de la isla. La planificación no era fácil, porque era imperativo encontrar ventanas climáticas que permitieran a profesores y alumnos entrar y salir de la isla en los plazos establecidos, por lo que el operativo se coordinó para realizase en una permanencia de siete días seguidos en la localidad, de manera de lograr la mayor cantidad de atenciones posibles en el mismo territorio, beneficiándose mutuamente -alumnos, académicos y comunidad- en el proceso.

Para el coordinador del proyecto, Marco Quintana, la actividad, además de beneficiar a los isleños, buscaba impactar a los estudiantes y transmitirles el espíritu de servicio que caracteriza a la Universidad.

Una cosa es el aprendizaje en las aulas, pero relacionarse con comunidades como esta permite conocer y valorar otras costumbres y visitar otras realidades, lo que fortalece la vocación y les entrega una seguridad en sí mismos difícil de obtener en otras condiciones. Asimismo, asegura que los temas académicos y las evaluaciones tomen un cariz secundario y ocurren de manera natural cuando lo que se evidencia es la sensación de deber cumplido.

En octubre de 2017, durante los siete días que duró la actividad, el equipo profesional y los alumnos realizaron 158 atenciones a niños de la escuela Francisco Coloane y del liceo Juan José Latorre y también a adultos. Atendieron a profesores y les ayudaron a paliar el desgaste vocal propio de su profesión.

Los resultados se entregaron a los directivos de ambas escuelas y a la asistente social de la isla, sin embargo, lo más relevante es que tanto las atenciones como la medición y gestión de los resultados servirán como insumo para la planificación de una próxima intervención.

El coordinador del programa destaca tres aspectos fundamentales del proyecto: en primer lugar, la importancia de darle continuidad al trabajo. Las poblaciones como esta muchas veces están sobreevaluadas pero por la lejanía del territorio, no se alcanzan a ejecutar acciones a más largo plazo. Luego, la enorme inyección de motivación que produce en los estudiantes; muchos de los que participaron fueron capaces de modificar sus relatos en la defensa de sus casos clínicos, comprendiendo a los pacientes de manera global, en sus contextos y no en un box de un centro asistencial desligado de la realidad de quien consulta. Finalmente, el desafío de los profesionales de salud de acercarse a quien los necesite, de manera que todos, no importa dónde habiten, tengan acceso y derecho a la salud para mejorar su calidad de vida.


Decidí regresar.

Jessy Gallardo fue una de las alumnas que participó en el programa de isla Santa María. Luego de egresar, supo que se abría un cargo en el programa Chile Crece Contigo para trabajar en la isla y decidió postular porque quiso continuar el trabajo que habían comenzado.

Haber participado en el programa fue increíble. Me di cuenta de que había lugares en Chile que están tan olvidados y cuando estuve allí pensé que me gustaría volver. Hoy trabajo en la isla; cuando me hicieron la entrevista para el cargo dije que había trabajado allí en el programa de la Universidad y eso fue determinante para que me contrataran.

Jessy Gallardo
Fonoaudióloga de Isla Santa María
Proyecto: SCREENING Auditivo ISLA SANTA MARÍA, comuna de CORONEL.

Fecha de realización: 2017.

Ámbitos de acción: Atención fonoaudiológica y servicio social.

Foco objetivo: Llevar atención de salud especializada a una comunidad aislada.

Comunidad beneficiada: Estudiantes de las escuelas pertenecientes a Puerto Norte y Puerto Sur, profesores de ambas escuelas, usuarios del CECOSF.

Lugares en que se realizó: Isla Santa María.
176 usuarios beneficiados.

Carreras involucradas: Fonoaudiología.

Actividades realizadas: Screening auditivo a estudiantes de escuelas de Puerto Norte y Puerto Sur / Evaluación de los parámetros vocales a los profesores de ambas escuelas / Screening cognitivo alos usuarios del CECOSF.

Entidades colaboradoras: Municipalidad de Coronel, CECOSF Isla Santa María, Departamento de Educación Municipal Coronel.

14 alumnos participantes.

Proyecciones: Continuar trabajando con la isla Santa María para que sus pobladores tengan un buen acceso en salud y ampliar las prestaciones con otras unidades académicas.

Fin del capítulo