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Nos encontramos hoy en un punto de inflexión que conjuga la vocación social que caracteriza a nuestra universidad con la decisión enfática de asumir la Innovación Social como la ruta que nos permitirá canalizar con rigor todas aquellas acciones que veníamos realizando desde hace ya varias décadas.

Jaime Vatter Gutiérrez
Rector NACIONAL Universidad Santo Tomás

Una de las situaciones más gratificantes para las personas que dirigimos una institución de educación superior, es presenciar cómo aquello que los estudiantes han aprendido en nuestras aulas, va modelando sus vidas y colaborando a construir un futuro mejor para ellos y sus familias.

Sin embargo, en la Universidad Santo Tomás creemos que no basta con que la educación superior sea una herramienta de transformación individual para nuestros estudiantes; estamos empeñados en prepararlos para que sean conscientes de su capacidad para transformar su entorno, creando e impulsando soluciones a los problemas que nos rodean, uniendo ambos mundos, el del conocimiento y el de las necesidades sociales.

De este modo, nos encontramos hoy en un punto de inflexión que conjuga la vocación social que caracteriza a nuestra Universidad con la decisión enfática de asumir la Innovación Social como la ruta que nos permitirá canalizar con rigor todas aquellas acciones que veníamos realizando desde hace ya varias décadas. A lo logrado en el pasado, hoy le pediremos aún mayor pertinencia, sistematización e impacto.

Estamos convencidos que las actividades y programas que realicemos deben aportar en la retroalimentación de todo el quehacer institucional de manera más eficaz y eficiente. Es así que con un foco estratégico claro y un componente metodológico bien definido, seleccionaremos a través de concursos internos aquellas actividades que tengan un carácter bidireccional, las que serán evaluadas con indicadores de desempeño que permitan juzgar su posibilidad de ser replicables y escalables tanto allí donde se ejecuten como en nuevos escenarios que lo requieran.

Por esta razón, por el orgullo que nos genera lo ya realizado y por el entusiasmo con que abordamos el futuro, en esta edición presentamos una selección de proyectos virtuosos que demuestran la capacidad de nuestros equipos directivos, docentes, alumnos y socios comunitarios de escuchar las demandas de la comunidad, de aplicar el conocimiento académico y la asistencia técnica y de generar la co-construcción de soluciones creativas para los problemas sociales. 

Estos son los pilares de la Innovación Social, los que inspiran acciones locales, pero que, sin duda, serán capaces de generar soluciones globales. Es nuestra convicción y lo asumimos como desafío.

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